miércoles, 30 de octubre de 2013

Cosas de la clase 4 2013-2014



Ayer, día 29/10/2013, después de realizar el ejercicio de “respiración” pudimos comprobar que cada vez alcanzamos un mayor grado de quietud interior. Una de las asistentes nos comentó que se asustó un poco porque había dejado de percibir la respiración. En estos casos no hay que asustarse, uno sigue respirando, obviamente. Cuando la quietud interior se acrecenta la atención se concentra en el silencio interior y la percepción del resto de funciones corporales pasa a un segundo plano. Este es un momento para disfrutar.

Para apoyar el ejercicio de escuchar que nos habíamos propuesto para la semana pasada, hemos realizado en clase un ejercicio de conversación, donde una persona hablaba durante cinco minutos y la otra escuchaba, después se intercambiaban los papeles. El objetivo era que la persona que escuchaba percibiera sus impulsos interiores durante la escucha y descubriera qué le pedían éstos, con la intención de: “Suspender, en el silencio receptivo interior, la aprobación o el rechazo, la satisfacción o la crítica del contenido de lo que se dice”. Veamos algunos de los comentarios:

- Sentía muchas ganas de que terminara de hablar para poder hablar yo.
- Hoy he escuchado con atención. Antes interrumpía muchas veces.
- Le he preguntado porque no me decía lo que sentía. Eso era importante para comprender lo que me quería decir.
- He notado que hacía pausas porque no se atrevía a contarme todo. Aprovechaba las pausas para ayudarle.
- Quería que se callara porque lo que yo tenía que decir era más importante.
- Había momentos en los que pensaba en otra cosa y no atendía a lo que me contaba.

Acordamos que la escucha es muy importante para borrar nuestra importancia personal y establecer relaciones fluidas y de confianza mutua.

Para motivar la conversación dijimos: “Ser asertivos, en el sentido social, consiste en comunicar a otros quienes somos, qué hacemos, qué deseamos, qué esperamos de la vida”.

También hicimos un ejercicio para saber dónde estamos ubicados dentro del proceso de comunicación.

Pasivos---------Asertivos-----------Agresivos.

Se trata de reflexionar sobre nuestra conducta y ubicarnos en el lugar que creamos. Para ello nos apoyamos en las siguientes definiciones:

- La persona pasiva por lo general no se propone ninguna meta, porque está convencida de que nunca podrá alcanzarla. Le cuesta trabajo adquirir compromisos.
- La persona asertiva es la que se preocupa de ella misma, de sus derechos y de los derechos de las otras personas. Trata a los demás en un plano de igualdad.
- La persona agresiva en un principio cree que ha ganado, pero al final ha sembrado un ambiente tan malo a su alrededor que nadie confía en ella. Todos huyen.

También nos propusimos reflexionar sobre: El ser asertivo impide la creación de “agitaciones negativas de la energía” que se quedan como condicionantes de manifestaciones emocionales.

sábado, 26 de octubre de 2013

La importancia de los pequeños cambios.



Venimos repitiendo que el crecimiento personal se culmina cuando se da un cambio en nuestra personalidad. Deberíamos precisar que este cambio se hace de manera paulatina, no hay un cambio importante en un momento dado, sino que los pequeños cambios se incorporan a nuestra vida sin que nos demos cuenta. Un día descubrimos que hemos cambiado.

Quizá el ejercicio de la escucha sea uno de los pequeños cambios más significativos. Al principio nos cuesta trabajo mantener la atención en lo que nos dice el hablante, pugnamos por hablar, por meter baza enseguida. Ese es el impulso que hemos de frenar aunque percibiendo que está presente. Casi siempre notamos como nuestra agitación energética va incrementándose.

Con el ejercitar, el silencio receptivo se desarrolla, de una pelea por no interrumpir a una actitud anímica de escucha, de ayuda al otro. Nuestro cuerpo se mantiene en un equilibrio energético, no tenemos esa agitación que nos acompaña en la pugna por hablar.

El cambio se ha dado en nuestro equilibrio energético, ya no tenemos agitación.

miércoles, 23 de octubre de 2013

Cosas de la clase 3 2013-2014.



Estamos incrementando en clase el tiempo de ejercicios y de participación. Venimos diciendo que lo importante para crecer como personas es el ejercitar. También es muy importante “darse cuenta” de lo que sucede en el momento de realizar los ejercicios, eso conlleva desarrollar la práctica del acecho de nuestra conducta.

El conocimiento que da la experiencia es fundamental para conseguir el cambio que pretendemos.

Revisamos las causas que hemos identificado al analizar los objetivos propuestos y acordamos que la causa con más peso es la comunicación. También acordamos que la tarea que nos puede ayudar a alcanzar los objetivos es la práctica de la asertividad. Tanto para los relacionados con la “comunicación” como otros.

Comentamos que el primer derecho de la asertividad es el de “ser nuestro propio juez decisivo”. La puesta en práctica de este derecho impide que los demás nos manipulen. Podemos interpretarlo como: “no tenemos que dar explicaciones de nada. Se trata de nuestra vida, y lo que en ella ocurra nos incumbe a nosotros y a nadie más”. ¿A caso tiene que avalar alguien nuestro comportamiento?. ¿Es esto cierto?. Reflexiona.

Acordamos como ejercicios para esta semana (22/10 a 29/10):
1.- Continuar con el ejercicio de escuchar. Este debemos incorporarlo a nuestra forma de ser.
2.- Observar cuando, si es que ocurre, damos explicaciones de lo que hacemos.

domingo, 20 de octubre de 2013

Algunas notas sobre la asertividad 201013



La asertividad es una forma de comportarnos en nuestras relaciones.

En los animales podemos detectar dos comportamientos básicos para relacionarse: pueden ser sumisos-pasivos o agresivos. Estos dos comportamientos también se dan en el ser humano, es la herencia que arrastramos. Además disponemos de una capacidad verbal para resolver problemas a la que llamaremos asertividad. Como esta capacidad es eminentemente humana diremos que se trata de una estrategia de comunicación que podemos aprender, recordemos que la base del desarrollo humano es el aprendizaje.

La asertividad podemos emplearla con éxito si sabemos claramente lo que queremos.

Desarrollar capacidades y habilidades como: relajación, silencio interior, respiración armónica, eliminación de emociones negativas, autoestima, confianza en nuestras posibilidades, escucha, equilibrio y otros dan la base ideal para conseguir un comportamiento asertivo.

Cuando una persona logra desarrollar la asertividad, refuerza su imagen positiva a nivel social, mejora la confianza en sus habilidades expresivas, obtiene una mayor satisfacción emocional y logra alcanzar las metas que se propone. No sólo mostrará su respeto por el otro, sino que también logrará ser respetado y se podrá conducir de manera independiente.