miércoles, 14 de agosto de 2013

Al otro lado de las palabras.



¿Qué soy si me quitan las palabras?.
¿Cómo puedo sujetar la idea de mí si no tengo tu respuesta?.
Deja que camine por los desiertos de la lluvia dormida,
deja que pinte los signos que te dan contenido.
Necesito clavar con mis sonidos la experiencia de tenerte.

Te he visto con un traje de melancolía bañada en sentires,
dando los últimos toques a tu discurso manido, a tu insistencia en ser.
Te he visto atando todos los nudos que tejen las estrellas y ya no quedan lazos para cubrir tu cabeza.

Ahora vas por los caminos sin sentido,
llevando preguntas encerradas en la razonable, esperando otras palabras,
buscando aquella melodía que salía de tu boca.

No se que hacer.
En silencio te dejo que llegues a mí para seguir viviendo.  

Ahora, ya no es.



Tengo ideas verticales que se hunden en el abismo,
sombras perdidas en los recovecos del pensamiento,
gritos contenidos en todas las palabras que intento expresar.
Tengo miedos atados a los juncos que tejen la consciencia,
como movimientos quietos al hablar de ti.
¿Quién eres, soy?.

Toco tu mano, mi mano.
Encuentro montículos de ideas consumadas en las yemas de tus dedos, que se desplazan si pienso en ti.
Ya no eres lo que eras antes,
antes de ahora, ahora, no antes.
No puedo sujetar el presente para hablarte de mí.

Soy y no soy. Este es el juego de la existencia.
Me abrazo para detener el tiempo y soy tiempo.
Me abrazo para sujetar el espacio y soy espacio.
Soy y no soy.

Tengo aquella palabra que dejaste olvidad antes, en otro presente.

martes, 13 de agosto de 2013

Intento definirme.



Las palabras, amontonadas, algunas veces tintadas de un negro raído y, otras, vestidas en tonos dorados, exultantes, como verdades inmaculadas, no me dejan ver la luz.

Tengo que parar los pensamientos para ver.
Tengo que parar las voces para oír.
Entonces aparece el espacio infinito que soy.

Ando sin rumbo por las lindes del conocimiento,
Atando sonidos sin significado,
sin el calor que me da tu presencia.

A veces, junto palabras sin contenido, vacías, y construyo la idea hueca del ser.

¿Dónde están todas las manos que modelan lo que eres, lo que soy?.
¿Dónde están las palabras que definen lo que no es?.

Miro, asombrado, el vacío inmenso de este presente que se va sin dejarme retales azules para soñar. 

viernes, 9 de agosto de 2013

Cuando tú eras yo.



Ibas vestido de arrogancia, de fanatismos enmascarados,
de razones fabricadas.
La ignorancia llenaba tu penacho de farfolla, de gritos, de sombras.
La creencia te aupaba a las torres de la torpeza, hasta que tu duda me encontró.

Hoy ya no queda rastro de ti.
He borrado todas las líneas marrones que te llevaban,
las que te conducían a la violencia y la pedantería.
Ya se ha ido de tu regazo el abuso baldío.

Ahora, desnudo, sin frases huecas, andas por la orilla difusa del mar.
Te buscas debajo de las líneas amarillas, de los cordones desatados, de los andares perdidos.
No busques más. Ya no eres.

Anoche me vi. Te vi.
Comprendí que la distancia inmensa que nos separa es el punto gris que llevas en la mejilla.