domingo, 17 de febrero de 2013

Cómo alimentar la sobriedad.



Estamos habituados a creer que nuestro cuerpo físico es nuestra totalidad. Por eso, en muchas ocasiones, cuando abordamos propuestas de mejora lo hacemos relacionándolas con lo físico. Vamos a intentar enfocar una propuesta de mejora desde los cuatro ámbitos que constituyen nuestra totalidad.

Utilicemos lo que dice el diccionario para hacer nuestro ejercicio de reflexión:
Sobrio.- Que carece de adornos superfluos.
Superfluo.- No necesario, que está de más.

Basándonos en esto podríamos decir que la sobriedad se desarrolla, o potencia, cuando eliminamos lo superfluo, lo que está de más. ¿Cómo tengo de desarrollada mi sobriedad?. Antes de proponer un ejercicio digamos que hay una relación directa entre la sobriedad y el ego. Si tenemos un ego muy desarrollado nuestra sobriedad es mínima. Si tenemos una gran dosis de sobriedad nuestro ego es muy bajo. Todas las tareas que hagamos para reducir nuestro ego o nuestra importancia personal van en beneficio de la sobriedad. Dice Carlos Castaneda: “La sabiduría sin gentileza y el conocimiento sin sobriedad son inútiles”.

La sobriedad la podemos alimentar desde el silencio interior. Cuando observamos nuestro presente sin juzgar ni razonar estamos alimentando la sobriedad. La sobriedad también es un estado de nuestra energía. Mira la imagen adjunta fijamente, sin pensar en nada, solo mírala. Deja que entre en ti “el sentir”, lo que la imagen te da. No trates de definirla, ni de comentarla. Si ahora prestas atención a tu vientre podrás sentir el estado de la energía bajo la influencia de la sobriedad. Como ves no hay nada superfluo. No hay nada de más.




Alimenta tu sobriedad siempre que puedas.

2 comentarios:

  1. Excelente apunte y ejercicios, que hacen reflexionar, y no poco, sobre el nivel de sobriedad para ir alcanzando la totalidad. Es de agradecer este tipo de entradas en el blog, tan concretas, nítidas y claras, que nos hacen pensar y mejorar.

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    1. Muchas gracias. Tus aportaciones siempre son un complemento muy valioso. Un abrazo.

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