jueves, 30 de mayo de 2013

Eliminar el ego





El peor enemigo lo tenemos dentro. Muchas veces negamos que el ego condiciona nuestro comportamiento. Nos domina de tal manera que nos hace creer, a pies juntillas, que lo que decimos o hacemos es la pura realidad. Otras muchas veces algo, en el fondo, nos dice que lo que hacemos obedece a nuestro ego, apenas si nos damos cuenta, bueno, hacemos como que no nos damos cuenta y así vamos tirando, nos vamos engañando.

Este es un momento importante. ¿Domino a mi ego, o mi ego me domina a mí?. Ya no vale la retórica ni la palabrería. Eso son rodeos para no enfrentarte a tu ego. Todos sabemos a que nos referimos cuando hablamos del ego. Tú decides.

Eliminar el ego para ganar la estabilidad meditativa merece la pena.

Te puede ayudar:

martes, 28 de mayo de 2013

Recordando las estrategias.


En un principio este blog surgió como soporte a los talleres que realizamos. Hoy creemos que se está ganando su continuación por derecho propio, así que nos proponemos seguir “alimentando” el blog independientemente del “curso”. Son muchas las personas que nos leen.

Para terminar el “curso” 2012-2013 nos quedan dos talleres (días 5 y 19 de junio). Por ese motivo, vamos a hacer un resumen de lo que hemos tratado, poniendo el foco en la “estabilidad meditativa”, de manera que pueda valer como auto-evaluación de lo hecho.

Creemos que éste ha sido el objetivo más “importante” para este “curso”. Decimos que la estabilidad meditativa se alcanza cuando damos continuidad en el tiempo al equilibrio físico y mental que requiere la meditación. Se convierte en una forma de ser/estar. También hemos insistido en que para hacer una buena meditación hemos de practicar una “higiene”, una manera de comportarnos.

Reflexiona sobre esto. ¿Es necesario establecer un proceso detallado para alcanzar la estabilidad meditativa?. Me temo que si. No hay nada gratuito. La magia consiste en un trabajo minucioso y perseverante.

Los próximos talleres los dedicaremos a “repasar” las estrategias señaladas en el proceso. Para hoy recomendamos leer de nuevo: “Estabilidad meditativa” y también “Aceptar lo que es”. Recordemos que aceptar lo que es no es resignarse, sino tomar el presente como es. Ver las cosas con la distancia necesaria.





viernes, 24 de mayo de 2013

Taller 15 El ritmo como parte esencial de nuestra vida.



Si quieres hacer el taller reserva 40 minutos, apaga el teléfono y ponte cómodo.
Ahora realiza el Ejercicio 2 “Respiración completa” . Una vez alcanzada la respiración lenta y la observación plena de la misma, siente tu totalidad, observa que no sobra ni falta nada en ti. Eres un ser completo.

Hemos comentado la importancia que tiene el conjunto de ritmos en el que nos movemos. Se recomienda leer: El ritmo es disciplina.

La alteración del ritmo asumido es una causa importante de la agitación energética. Pusimos como ejemplo el café de las 11. Si un grupo de compañeros de trabajo establece como “cadencia de la jornada de trabajo” tomar un café a las 11 de la mañana, el día que se altera ese ritmo, aparece cierta agitación energética, que puede crear ansiedad en algunos de ellos, o en todos.

Como ejercicio nos propusimos desayunar con la radio apagada y sin tele. Escuchando el silencio. Poner la radio todos los días a la misma hora también es una cadencia.


Recordamos que uno de nuestros principales objetivos, por no decir el principal,  era alcanzar la estabilidad meditativa. Cuando alteramos nuestros ritmos creamos agitación energética y, ésta, elimina nuestra estabilidad meditativa. Reflexiona sobre esta frase.

Date un premio haciendo la relajación del Ejercicio 8 Relajación física completa. 

El ritmo es disciplina.



Todos vivimos dentro de un conjunto de ritmos. La vida es un fenómeno rítmico. Vamos a “percibir” algunos de esos ritmos. Haz una inspiración profunda y exhala lentamente, ahora observa tu cuerpo. Puedes comprobar que tus músculos se relajan y que tu cuerpo recupera un ritmo cardiaco y un ritmo respiratorio. A estos ritmos les podemos llamar ritmos biológicos.

También estamos “ligados” a ritmos de la naturaleza, como el día y la noche (estamos en vigilia o dormimos), las estaciones del año, o las fases lunares.

Existen otros ritmos creados por nosotros como son: los horarios del trabajo, de las comidas, del telediario, la película, el aperitivo, el tiempo de ocio y muchos más. La combinación de ritmos creados por nosotros, los impulsados por la naturaleza  y los biológicos forman el “marco” donde debemos encontrar nuestra armonía.

Todos y cada uno de nosotros tenemos una multitud de ritmos “personalizados”, andamos, comemos, hablamos, gesticulamos, etc., de una manera muy personal, a nuestro ritmo. A veces esos ritmos no son entendidos ni aceptados por las personas que nos rodean. Cuantas veces hemos oído: “que lento eres comiendo” o “anda un poco más deprisa”. Cuando alteramos nuestro ritmo nos estresamos. Esto ocurre mucho en ambientes de trabajo, cadenas de producción, en la familia. Vamos contra natura.

No mantener cierta coherencia en el “compás” que marcan nuestros ritmos nos puede llevar al estrés y, probablemente, a la enfermedad. Reflexiona sobre cómo te comportas en relación a tu “marco” de ritmos.