lunes, 12 de enero de 2015

El uso del poder personal.



Posiblemente, hasta ahora, el uso de nuestro poder personal lo hagamos desde las reacciones ante situaciones emocionales, la toma de decisiones condicionadas por intereses personales, o condicionado por las creencias. En realidad no hay, por la inmensa mayoría, un uso consciente del poder personal.

Para utilizar de manera consciente el poder personal es necesario ser humilde, entendiendo por humildad la eliminación completa de la importancia personal. No tiene nada que ver con el sometimiento, ni con la obediencia, ni nada parecido. Tiene que ver con la libertad. La humildad bien entendida te da la libertad. Si no se alcanza ese nivel de humildad el poder personal está condicionado por el ego y pierde su efectividad.

Ya hemos dicho que el poder personal lo puede todo. Para ello necesitamos ser conscientes del poder y esa consciencia se va adquiriendo mediante el cumplimiento de objetivos, por ejemplo: cambiar mi hábito con la comida, o eliminar mi hábito de quejarme. Parecen objetivos sencillos y simples pero te permiten ir adquiriendo consciencia de tu poder.

sábado, 10 de enero de 2015

El poder personal es tu aliado (para reflexionar).



Cuando hablamos del poder personal casi siempre asoma la idea de un poder oculto, de algo que está sumergido en la magia, o en realidades paralelas a las que no tenemos acceso.

Esto puede ser una equivocación que aleja la posibilidad de desarrollar nuestro poder personal, ya que lo situamos en áreas poco accesibles. El poder personal hay que verlo como la capacidad que tenemos para alcanzar lo que nos proponemos, independientemente de su dificultad. En realidad no hay nada imposible para un poder personal bien desarrollado, sea bueno o malo.

La dificultad para conseguir un gran poder siempre está en el proceso para desarrollar el poder, no en el poder propiamente dicho. Pongamos un ejemplo: “el hacer” que la gente que te rodea sea más feliz, es tener poder personal. También lo es “el hacer” que la gente que te rodea sea más infeliz.

El “cómo hacemos” se encuentra en el desarrollo del proceso que hace que tu comportamiento haga felices, o no, a las personas que te rodean. El comportarte pone en marcha tu poder y éste conseguirá que las personas que te rodean sean felices y te amen o bien que te odien. El poder es la fuerza que consigue las cosas. Tu actitud determina el qué consigue y cómo lo consigue.

miércoles, 7 de enero de 2015

Determinando el poder personal.



Donde estás ahora es donde te ha situado tu poder personal. Sólo mirando con claridad la situación en la que te encuentras podrás conocer qué tipo de poder tienes y en qué se basa.

Podríamos decir que el poder personal se va creando mediante la experiencia de nuestros comportamientos, la actitud que mostramos y la importancia que damos a nuestro ego. 

La acción de nuestro poder personal puede ir en cualquier sentido, muchas veces actúa sin que nos demos cuenta. Las reacciones que tenemos y sus consecuencias pueden darnos buena muestra de ello. A veces tenemos reacciones que dañan a las personas cercanas a nosotros y nos excusamos diciendo: “es que yo soy así”. Otras veces nos acobardamos y cedemos ante presiones. 

¿Quién evalúa el poder que tienes y si éste poder es sano o no?. En este camino del crecimiento personal todas y cada una de las personas que lo abordan tienen el derecho y la obligación de detectar qué comportamientos son los buenos para formar su poder personal.

Si aceptamos que el poder personal es nuestra capacidad para tomar decisiones, mantenerlas en el tiempo o cambiarlas, podríamos iniciar una forma de identificar qué clase de poder personal tenemos y qué podemos hacer para mejorarlo.

Proponemos hacer una lista de decisiones tomadas en el último año y propósitos planteados con “peso”. Entendiendo por “propósitos con peso” aquellas cosas que nos hemos cuestionado con cierta seriedad como aprender un idioma.   

Decisión o propósito
Acción realizada
¿He sido capaz?
Enero 2014. Decido mejorar mi relación familiar.
Escuchar más y mejor a mi familia cercana.
Sí, mi relación ha mejorado.
Enero 2014. Me propongo encontrar nuevas ingresos.
Comienzo a ofertar servicios de ayuda personal.
Conseguí algunos clientes pero no fui persistente.
Marzo 2014. Decido formarme para escribir mejor.
Contacto con ofertas de formación pero no me gusta ninguna.
No fui capaz de abordarlo con seriedad.

¿Qué le falta a mi poder personal?.

sábado, 3 de enero de 2015

La relajación y el poder personal (para reflexionar)



¿Qué es el poder personal?. Podríamos considerar que el poder personal es la capacidad de nuestra voluntad para conseguir aquello que nos proponemos.  

La voluntad es la fuerza que mueve tu energía hacia el objetivo que quieres alcanzar. Pero, ¿qué es lo que inicia el movimiento, qué es lo que decide el propósito?.

La consciencia, la capacidad de darnos cuenta de lo que somos y de lo que nos rodea facilita el conocimiento y éste nos permite tener un propósito. En realidad somos un compendio de propósitos iniciado por el conocimiento de lo que somos.

Dice Carlos Castaneda: “Todo cuanto hacemos, todo cuanto somos, descansa en nuestro poder personal”.

La relajación crea el estado en el que la consciencia se da cuenta del propósito real de nuestra vida, de todos y cada uno de los propósitos que conforman nuestro ser.